lunes, 19 de febrero de 2018

Shax

Shax, también llamado Shaz, Shass, Chax o Scox, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el cuadragésimo cuarto espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran marqués del infierno. Aparece con el aspecto de una paloma zurita de voz ronca y sutil, en cambio, en el Pseudomonarchia Daemonum y en el Diccionario infernal, se dice que tiene el aspecto de una cigüeña. Se encarga de arrebatarle la vista, el oído o el entendimiento a cualquier hombre o mujer que le dicte el exorcista, además de que también roba dinero de las casas de los reyes, devolviéndolo pasados mil doscientos años. Si se le ordena, conseguirá caballos o cualquier otra cosa a petición del que le ha invocado, pero primero hay que darle las órdenes estando él dentro de un triángulo, de lo contrario sólo se dedicará a decir mentiras y a engañar por mucho que haya prometido obedecer. Puede descubrir todas las cosas ocultas que no estén guardadas por espíritus malignos, da buenos familiares en ocasiones y gobierna sobre treinta legiones de demonios. Hay que utilizar su sello durante su invocación.

Ilustración de Shax en el Diccionario infernal de Collin de Plancy - Louis le Breton

jueves, 25 de enero de 2018

Enenra

El en'enra (japonés: 煙々羅; humo de seda), también conocido como enraenra (japonés: 煙羅煙羅), es un yokai de la mitología japonesa formado por el humo del incienso. Fue creado e ilustrado por Toriyama Sekien en su Suplemento de los cien demonios del presente y el pasado, donde dijo de este espíritu lo siguiente:
«El molesto humo que ahuyenta mosquitos de los hogares de las personas de bajo estatus suele elevarse y en el aire se mezcla formando figuras siniestras. Realmente, parece una fina seda soplada por el viento y que parece destruirse. Por eso le pusieron probablemente en'enra (humo de seda)».
Shigeru Mizuki explica en su Enciclopedia Yokai que cuando el humo del incienso usado contra los mosquitos se eleva, adopta de vez en cuando formas extrañas. Si uno se ponía a mirar fijamente esas volutas de humo, podían llegar a asemejarse de vez en cuando a un rostro humano o una misteriosa bestia, de ahí el origen de este yokai.

En'enra ilustrado en el Suplemento de los cien demonios del presente y el pasado de Toriyama Sekien

jueves, 18 de enero de 2018

Maikubi

El maikubi (japonés: 舞首; cabezas danzantes) es un yokai de la mitología japonesa. Según las leyendas recogidas por Shigeru Mizuki, tres samuráis de mediados del período Kamakura, Kosanta, Matashige y Akugoro, discutían agresivamente por nimiedades durante el festival de Manazuru. Llegaron a ponerse tan violentos que desenvainaron sus katanas y Akugoro acabó cortándole la cabeza a Kosanta. Tras esto persiguió a Matashige, pero en su carrera tropezó y se cayó. Matashige aprovechó el momento para cortarle a él la cabeza, pero Akugoro logró asestarle un golpe con su katana y los dos se decapitaron mutuamente a la vez. Sin embargo, aún estando cortadas, las tres cabezas seguían peleándose entre ellas. Rodando de un lado para otro cayeron al mar donde, juntas, hacen brillar el fuego de su odio como si fueran una hélice de tres aspas, aullando y levantando el oleaje con su danza y sus giros.

Makubi en el Ehon Hyaku Monogatari de Takehara Shunsen

jueves, 21 de diciembre de 2017

Vepar

Vepar, también conocido como Separ, es un demonio que aparece en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el cuadragésimo segundo espíritu mencionado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran duque del infierno que aparece bajo la forma de una sirena. Gobierna las aguas y guía barcos cargados de armas, armaduras y municiones. A petición del exorcista puede provocar tormentas en el mar y hacerlo aparecer lleno de barcos. Provoca la muerte de los hombres tras pudrir durante tres días sus heridas y llenándolas de gusanos. El Diccionario Infernal omite esta parte y se limita a decir que causa heridas que sólo pueden ser curadas con exorcismos, mientras que el Pseudomonarchia Daemonum afirma que pueden curarse si se tratan con diligencia. Gobierna sobre veintinueve legiones de demonios y se debe usar su sello(1, 2durante su invocación.

Yuki Fujisawa (藤澤ユキ)

jueves, 7 de diciembre de 2017

Betobeto-san

Betobeto-san (japonés: べとべとさん; Don pegajoso) es un yokai de la mitología japonesa presente en la prefectura de Nara, aunque su historia se puede encontrar por todo Japón. Su nombre podría significar "pegajoso" o ser el sonido (beto-beto) que realizan unas sandalias de madera al caminar.

Este espíritu invisible se dedica única y exclusivamente a seguir a cualquiera que recorra un camino en plena noche. La "víctima" de este ser sólo notará su extraña presencia por la continua sensación de estar siendo perseguido y el sonido de unos pasos a su espalda. Para librarse de esta incómoda situación, uno tan sólo tendría que echarse a un lado del camino y decir: «pase usted primero, Betobeto-san», tras lo cual se oiría cómo unos pasos invisibles se adelantan.

Shigeru Mizuki recoge en su Enciclopedia yokai la historia de una anciana que se guiaba con un farolillo en una oscura noche. La mujer oyó los pasos de alguien que le seguía, así que se apartó y dijo: «pase usted primero, Betobeto-san», pero una voz surgió de la nada y le respondió: «si voy yo delante, no veré nada porque está muy oscuro». La anciana, muy educadamente, le cedió su farolillo y el yokai la adelantó. Al día siguiente, la mujer se encontró con que Betobeto-san le había devuelto el farolillo tal y como dictan los buenos modales.

Famosa ilustración de Betobeto-san realizada por Shigeru Mizuki.

jueves, 12 de octubre de 2017

Halphas

Halphas, también conocido como Halphus, Malthus o Malthas, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es un gran conde del infierno y el trigésimo octavo espíritu listado en el Ars Goetia. En dicha obra se dice que aparece bajo la forma de una paloma, aunque en el Diccionario infernal y en el Pseudomonarchia Daemonum se menciona que toma el aspecto de una cigüeña. Habla con voz ronca y se encarga de construir torres y ciudades y de proveerlas de armamento, envía a los soldados a sus posiciones y rige sobre veintiséis legiones de demonios. Se debe usar su sello durante su invocación.

Halphas en la saga de videojuegos Shin Megami TenseiKazuma Kaneko

jueves, 5 de octubre de 2017

Maclias

Los maclias (griego: Μαχλυες; lascivos/lujuriosos) eran una tribu libia de hermafroditas según la Historia Natural de Plinio el Viejo. Tenían medio cuerpo de mujer y la otra mitad de hombre. El mito de este pueblo pudo originarse por la tribu que cita Heródoto en el libro IV de sus Historias. Según su obra, eran conocidos como maclias o maclies y vivían en torno al lago Tritonis, al noroeste de Libia. Sus muchachos tenían por costumbre dejarse el cabello largo y sus mujeres, divididas en dos bandos, luchaban entre sí en una especie de fiesta anual dedicada a una diosa indígena virgen y guerrera a la que Heródoto compara con Atenea.
«Calífanes cuenta que, más allá de los nasamones y limítrofes con ellos, están los maclias, andróginos, con características de ambos sexos, que copulan entre sí tomando alternativamente una u otra naturaleza. Aristóteles añade que tienen la mama derecha de hombre y la izquierda de mujer».
Maclia o andrógino en Las crónicas de Nuremberg, ilustrado por Michael Wolgemut y Wilhelm Pleydenwurff.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Trías

Las Trías (griego antiguo: Θριαί; «adivinación mediante guijarros») eran tres ninfas proféticas de la mitología griega. Vivían en el monte Parnaso y eran consideradas deidades menores dedicadas al arte de la adivinación mediante guijarros y de las profecías dadas por las aves. Eran representadas como ninfas con cabeza de mujer y cuerpo de abeja.

En el Himno homérico IV dedicado a Hermes, Apolo dice haber tenido como maestras de la adivinación a estas tres deidades y se las entrega como tutoras a Hermes para que también aprendiese el don de la profecía. Como se puede leer a continuación, se les debía entregar miel como ofrenda para que dieran correctamente y de buena gana sus oráculos:
«Te diré otra cosa, hijo de la gloriosísima Maya y de Zeus egidífero, raudo demon de los dioses. Hay unas venerables muchachas, hermanas de nacimiento, que se ufanan de sus raudas alas. Son tres y, con la cabeza cubierta de blanco polen, habitan su morada al pie de la garganta del Parnaso. Son maestras, por su cuenta, de una adivinación a la que, aún de niño, me dedicaba con mis vacas. Mi padre no se preocupaba de ello. Desde allí luego, volando de una parte a otra, se nutren de los panales y dan cumplimiento a todas las cosas. Cuando, nutridas de rubia miel, entran en trance, consienten de buen grado en profetizar la verdad. Pero si se ven privadas del dulce manjar de los dioses, mienten entonces intentando guiar por caminos descarriados. En adelante te las concedo. Y tú, interrogándolas sinceramente, regocija tu mente. Y si conocieras a algún varón mortal, a menudo podría oír tu profética voz, si tiene esa suerte».
Una de las Trías ilustrada en The mythical creatures Bible - Brenda Rosen

jueves, 21 de septiembre de 2017

Fenix (demonio)

Fénix, también conocido como Phenex, es un demonio según diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el trigésimo séptimo espíritu mencionado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran marqués del infierno. Aparece con la forma de un ave Fénix y tiene la dulce voz de un niño. Antes de presenciarse ante el exorcista cantará una bella melodía, pero el conjurador deberá evitar escucharla y mandarle que adopte forma humana; entonces hablará de forma admirable de todas las ciencias maravillosas. Es un excelente y obediente poeta que espera regresar al Séptimo Trono tras mil doscientos años. Gobierna veinte legiones de demonios y debe usarse su sello durante su invocación.

Yuki Fujisawa (藤澤ユキ)

jueves, 14 de septiembre de 2017

Sha

Sha, también conocido como animal de Seth, es el extraño animal con el que se representaba al dios egipcio Seth. Como antiguamente se identificaba a este dios con Tifón, una monstruosa deidad griega, también se le llama bestia tifónica.

A diferencia de los animales del resto de dioses egipcios, la bestia tifónica no es fácil de identificar con ningún animal de la naturaleza. A día de hoy existe el acuerdo general entre los egiptólogos de que ésta nunca fue real y que sólo existió en la imaginación del antiguo pueblo egipcio. Posiblemente, su presencia en jeroglíficos servía para indicar eventos relacionados con el caos,  como tempestades, violencia o sufrimiento.

El sha era ilustrado normalmente como un cánido muy delgado, similar a un lebrel, con una cola tiesa y con la punta en forma de flecha o bífida. También tiene las orejas erectas y de forma cuadrada o triangular, con la base más delgada que las puntas, rematando su cabeza con un hocico alargado con una leve curva hacia abajo. Por lo general se le describía de color negro o rojizo, y era común verlo representado de pie, sentado o tumbado.

Copia de un grabado original por Ernest Wallis Budge

jueves, 3 de agosto de 2017

Vodyanoy

El vodyanoy (ruso: водяно́й; acuoso/el del agua) es un espíritu maligno de las aguas de la mitología eslava. Suele aparecer como un anciano abotargado cubierto de algas, con cara de anfibio, pelo largo y barba verde. Sus manos son palmípedas, siendo mitad hombre, mitad pez, aunque a veces también se le describe con cuernos, cola o pezuñas debido a la demonización cristiana.

Vive en ríos, lagos y torrentes, preferiblemente cerca de los molinos, y cuando se enfada rompe presas o ahoga gente, sobretodo a los que se meten en el agua sin hacer antes la señal de la cruz o a los que se aventuran a bañarse a mediodía, a medianoche o en días sagrados. Se dice que las almas de estos ahogados se convierten en los sirvientes subacuáticos del vodyanoy.

En la República Checa, Eslovenia y Eslovaquia se le conoce como vodník, donde es un tanto distinto a la visión del folclore eslavo del este. En estos países se le describe totalmente con cuerpo y comportamiento humano salvo por el hecho de que tiene agallas, manos palmípedas y la piel, al igual que el pelo, de un color verde como el de las algas. Aparece con un extraño sombrero, vestimenta rara, harapienta y siempre chorreando agua, por la que se le puede reconocer cuando sale de su estanque. Los vodníci (plural de vodník) podían ser tanto buenos como malvados. En este último caso se dedicaban a ahogar a los que se aventuraran en sus territorios, conservando las almas de sus víctimas en tazas de porcelana. Los vodníci coleccionaban estas tazas y las mostraban orgullosos como muestra de su estatus ante otros vodníci. Cuando se retiraba la tapa de alguna de estas tazas, las almas que había dentro huían en forma de burbuja, y los únicos sirvientes que tenían los vodníci eran los peces de sus dominios.

A estos espíritus les gusta pasar su tiempo libre recorriendo su territorio, jugando a las cartas, fumando en pipa o simplemente sentándose en la costa o en rocas. Mostraban su lado benévolo a los pescadores que arrojaban una pizca de tabaco al agua como ofrenda, diciendo la frase: «Aquí está tu tabaco, Señor Vodník, ahora dame a mí un pez».

 Ivan Bilibin

jueves, 27 de julio de 2017

Diañu Burlón

El diablo burlón (asturiano: diañu burlón) es un espíritu o duende del folclore español capaz de transformarse en diversos animales e incluso en humanos. Tal y como indica su nombre, no es dañino ni peligroso, ya que se limita solamente a gastarle bromas pesadas a los incautos con los que se topa, los cuales suelen ser mozos que vuelven de fiesta o que van a cortejar a alguna muchacha por la noche. Su mito se extiende por Galicia, Asturias y Castilla y León, sobre todo por las comarcas leonesas de Los Argüellos y Arbas, pero no es infrecuente que ocasionalmente surjan en cualquier otro lugar.

Es similar al trasgo, aunque a diferencia de éste, que limita sus travesuras al ámbito doméstico, el Diañu Burlón puede actuar en las cuadras o en el bosque. Su modus operandi es similar al del phooka celta, pues su jugarreta favorita consiste en aparecerse por las noches transformado en caballo o burro y ofrecerse para que los viajeros lo monten. Lo malo viene cuando una vez en su grupa, echa a correr salvajemente hasta que lanza a su jinete contra un charco para reírse de él. Este espíritu asturiano añade a su broma que varía de tamaño y forma, estirándose, hinchándose o dando grandes saltos durante su carrera para castigar la entrepierna del pobre que lo monta.

El folclorista Jesús Callejo recoge en su libro Guía de los seres mágicos de España: Gnomos que es frecuente que los protagonistas de sus bromas se llamen Juan, o derivados de este nombre. En Salienza, concejo asturiano de Somiedo, se recuerda la aventura de un vecino llamado Juan García, a quien se le apareció un diablo burlón cuando se dirigía a regar por la noche un campo que tenía en Turria, al final de la Veiga Valbarán. En su camino iba tan cansado que imploró un caballo a Dios o incluso al Diablo, y dicho y hecho apareció un joven caballo sobre el que se montó. En ese mismo instante el caballo empezó a correr y a ponerse gordo, redondo, resbaladizo, como si fuera un balón o un globo, pero él, en lugar de caerse, al suelo, que era lo más lógico, le golpeaba con una vara en las orejas, empezando el caballo a enflaquecer y quedarse casi en los huesos, hasta que su espinazo se le clavaba en la entrepierna. Pero aun así seguía arreándole en las orejas para que se detuviese. Al final, Juan García exclamó en voz alta: «¡La Virxen! ¿Qué clase de caballón ye ésti?». Al oír el nombre de la Virgen, el diablo burlón dio un brinco y lo arrojó al suelo. Éste se levantó y echó a correr, pero a lo lejos oyó que el diablo le gritaba: «¡Tiru, tiru, rulo!... ¿Cómo va tu culo?». A lo cual el aldeano se llenó de coraje, se volvió y le replicó: «¡Tiru, tiru, beichas!... ¿Cómo van las tus orechas?».

También se cuenta que un mozo de Pría, cuando volvía de cortejar a una muchacha, se encontró con un burro que al montarlo le llevó muy lejos mientras se reía. A otro de Purón, el burro le enflaqueció y a un tercero, le tiró al suelo y dijo: «ahora tócate llevarme tú a mí».

Como acabamos de ver, para librarse de un diablo burlón habría que invocar o mencionar a alguna potencia celestial, por lo general «¡Xesús, Xosé y María!». Una de las fórmulas para espantarle, recogida en el concejo asturiano de Allande, es recitarle esta oración en bable, aunque en el oriente asturiano el canto varía ligeramente:

Versión de Allande
Versión del Oriente asturiano
Jesús, María y Xoxé
si yes el Diañu
de ti arreniego
mal añu pa ti
doite mierda de gatu negru
la cruz te lago
veite a las Peñas de Fontoira.
Jesús, María y José
Si eres el Diablo,
de ti reniego
Mierda de gatu p'al diablu
Vete pa' la Peña

A parte de en burro y en caballo, el diablo burlón también puede transformarse en gallo, carnero, vaca, puercoespín, sapo, lobo (como en la localidad leonesa de Almuzara) o en un perro negro (en Millaró, también de León). Otras veces en un niño o un hombre normal y corriente que habla, se ríe y se burla de todos hasta que desaparece de repente, soltando una risa estruendosa o canturreando alguna cancioncilla burlesca.

En San Miguel del Río, aldea situada en el antiguo camino real de León a Asturias, existe el mito del diablo burlón tanto en forma de gallo como de cabrito. En la de gallo, la moza que lo encuentra lo lleva a la cueva del Saborín para hacer lumbre y calentarlo, saliendo al final volando y canturreando una canción que diría: «Ijujú, que te comí la merienda; ijujú, que te la comí; ijujú, que te vi las tetas; ijujú, que te las vi».

Una variante de este tipo de broma se recuerda en las localidades de Teverga (Asturias) y en la de San Miguel del Río (León), donde una anciana recogió un cabrito pequeño que tenía una pata rota y estaba casi muerto de frío, llevándolo a casa envuelto en un mandil. Al verlo tan famélico le hizo comer sopas de boroña (pan de maíz), lo acunó y luego lo acostó en su propia habitación. La mujer se desvistió para irse a la cama y, como tenía por costumbre, antes de acostarse se santiguó, por lo que el fingido cabrito, al ver esto, se puso en pie, dando un estornudo y gritando: «Ayayay, que comí sopeso
Ayayay, que les comí. Ayayay, que vi el culo. Ayayay, que te lo vi». Y al decir la última estrofa salió por la chimenea.

Otras veces, este mismo cabrito es cogido por algún mozo fornido y lo lleva al hombro en dirección a su casa, pero, según va caminando, el animalito va pesando más y más, hasta que el muchacho agotado lo deja caer al suelo. Entonces el cabrito se transforma súbitamente en diañu dando una pirueta. Para colmo de todos los males, le orina encima y luego, por si hay represalias, pone los pies en polvorosa.

De manera similar a los relatos anteriores, el diablo burlón engatusa a las mozas convirtiéndose en bebé. En una historia, tres jóvenes del concejo de Allande se quedaron dormidas mientras molían maíz por la noche. Al alba, cuando despertaron, oyeron el llanto de un bebé recién nacido y empezaron a discutir sobre cuál de ellas era la madre del niño. Al final, una de ellas se compadeció del bebé y se lo llevó para cuidarlo hasta que apareciese su madre. Cuando la moza llegó a su casa, encendió un buen fuego, calentó agua y con ella lavó al rapaz. Después lo secó cuidadosamente y, llenándolo de caricias, le puso pañales limpios y lo envolvió en una manta diciéndole: «¡Probín! Calla, que te vaya preparar lechecita caliente, y mientras tanto vaya ponerte aquí, junto al fuego». Cuando la moza estaba cogiendo un cazo para calentar leche, el supuesto niño dio un brinco espectacular y dijo socarronamente: «¡Cucurucú! ¡Amantásteme, calestásteme y secásteme el cú!».

Diañu burlón transformado en gallo - Ilustración de Manuel Díez
para la Guía de los seres mágicos de España: Gnomos de Jesús Callejo